Sindicalismo en la salud privada y la reforma pendiente: Hacia un sistema más justo.

Para nadie es un misterio que el sistema de salud en Chile está en crisis, desde el ámbito privado, La incertidumbre financiera de las isapres, el aumento de costos operativos en clínicas y la falta de regulación efectiva han puesto en jaque a trabajadores y pacientes. En este contexto, el sindicalismo en el sector cobra una relevancia inédita, exigiendo mejores condiciones laborales y un rol activo en la discusión sobre la reforma de la salud.

Mientras se discute el futuro del sistema, los trabajadores y profesionales de la salud privada también enfrentan problemas, en clínicas y centros médicos, los sindicatos han debido movilizarse para frenar despidos, exigir reajustes salariales y garantizar condiciones dignas de trabajo.

Recientemente tanto en Clínica Santa María como Red Salud Vitacura se logró avances importantes en su última negociación colectiva, un reflejo de esta colaboración. A través de la organización y la negociación colectiva los profesionales lograron mejoras, aunque aún persisten desafíos estructurales.

El sindicalismo es un actor clave y como Federación tenemos el desafío de dar mayor visibilidad a nuestra organización gremial, impulsar un rol más protagónico articulando nuestras demandas, fortaleciendo alianzas con otras organizaciones y sindicatos. Nuestra gestión gremial no solo apunta a condiciones laborales justas, sino también a un sistema que garantice estabilidad y calidad en la atención.

El Gobierno ha planteado la urgencia de reformar el sistema, con énfasis en el financiamiento y la regulación de las isapres. Sin embargo, el sindicalismo del sector privado exige que la discusión no se centre solo en la sostenibilidad económica, sino también en la situación de los trabajadores.

Desde los gremios advierten que sin condiciones laborales dignas, cualquier reforma será insuficiente.

El desafío es una reforma con justicia laboral

La organización y la negociación colectiva han demostrado ser herramientas clave para avanzar en derechos, pero aún queda un largo camino por recorrer.

Mientras el debate sobre la reforma avanza, los sindicatos seguirán alzando la voz para exigir que el sistema no solo sea financieramente viable, sino también justo para quienes lo sostienen día a día.